23/06/2014

Aguas negras y grises: obligaciones de los navegantes, soluciones en los puertos



Legada de Tara en Antibes
50% de escalas, 50% de navegación, este es el programa de la expedición Tara Mediterráneo. Y cuando la goleta atraca en un puerto, como ayer en Antibes, uno de los miembros de la tripulación recibe la misión de ir a la capitanía e informarse sobre los varios servicios disponibles: conexión a la luz y al agua, ubicación de la lavandería y de los baños. Porque una vez atracado, nos prohibimos usar nuestros sanitarios y duchas y seguir llenando las cisternas de aguas servidas del barco.
El almacenamiento y destino de las aguas negras y grises de todo barco siguen siendo una problemática ligada a la contaminación de los mares. La legislación francesa  autoriza los barcos a vaciar sus tanques de aguas servidas. Para barcos como Tara, eso no puede ocurrir a menos de 12 millas de la costa y a 3 nudos de velocidad. Los barcos equipados con una unidad de tratamiento por dilución (las más comunes) pueden verter sus aguas servidas “tratadas” a partir de 4 millas de la costa navegando a más de 3 nudos. Los barcos equipados con una unidad de tratamiento  de tipo “stp marine”, es decir los barcos de más de 50 metros de largo, pueden vaciar sus tanques a unos 300 metros de puertos y costas.

"Los navegantes tienen la obligación de no verter aguas servidas, y los puertos deben proponerles  unas soluciones para evacuar sus tanques de retención, pero ninguna de estas obligaciones se respeta al 100%”.  Para vaciar, los barcos grandes deben llamar camiones-cisternas, pero estos no suelen estar presentes en los puertos. Los infractores se enfrentan a una multa de 22 500 euros en caso de vertido directo o indirecto de "sustancias u organismos nocivos para la preservación o la reproducción de los mamíferos marinos, peces, crustáceos, moluscos o plantas, o que puedan hacer que no sean aptos para el consumo". (Código del Medio Ambiente).

Antoine Dussaussoy, director ejecutivo de Ecotank, una start-up verde dedicada a la recuperación de las aguas servidas en el Sur de Francia, nos explica los distintos riesgos de contaminación causados por estas aguas negras: "un riesgo de salud causado por fenómenos de  proliferación de bacterias y  por medicamentos que no son eliminados por el cuerpo humano; Las aguas grises provocan problemas ambientales y ecológicos debido a los nitratos, fosfatos y grasas contenidos en los productos utilizados a bordo. Los navegantes raramente usan productos orgánicos".

En la práctica, Las autoridades portuarias difícilmente pueden ejercer presión sobre las personas que son también sus clientes. Entre Mónaco y Saint-Tropez, Ecotank ofrece entonces sus servicios a los puertos que implementan realmente medidas incitativas. Una flotilla de 11 balsas de bombeo eléctrico se acerca a los barcos para vaciar sus tanques, evitándoles la maniobra de atracar y conectarse  a camiones-cisternas. “Por nuestra actividad, estamos viendo una evolución de los comportamientos desde hace unos 3 años. En 2008, el primer año, solamente hacíamos un vaciado  de tanques de barco por semana. Hoy en día, en el solo puerto de Mónaco, servimos de 5 a 10 barcos por día".

Frente a este problema de la contaminación, algunos países están por delante de Francia. Turquía, por ejemplo, ha optado por una solución drástica: se controlan las descargas de aguas servidas por  trazadores químicos en los tanques de retención. En los Estados Unidos, las cajas están selladas y por tanto, inutilizables por los navegantes de recreo. El problema de los tanques de aguas negras y grises  seguirá aquejando los tripulantes de Tara: deberemos adaptarnos a lo que cada escala y puerto ofrece, y seguir esforzándonos por limitar nuestro impacto ecológico.
  
Noëlie Pansiot